Golpe de Calor: «Crónica de una muerte anunciada»

Verano, buen tiempo, brilla el sol y las temperaturas suben. Al fin podemos disfrutar de días de descanso y vacaciones en los que nos animamos a salir de excursión. Cogemos los “trastos”, los metemos en el coche y junto a nuestro perro nos ponemos en marcha. Pero, ¿a cuántos nos ha pasado querer entrar en un museo, querer pasar un rato en la playa o la piscina y que no podamos entrar con el perro? Menuda faena, ¿y ahora qué? La solución más fácil es dejar al perro un ratito en el coche.  “¡Total, es solo un ratito, que espere durmiendo en el coche!”. Sí, es la solución más fácil, pero también la más peligrosa. En pocos minutos el coche se convierte en una trampa mortal para el perro. Sí, habéis leído bien, mortal. En un coche cerrado en 10 minutos pasamos de una temperatura de 30º a 39º. En pocos minutos más nos plantamos en los 43º y en 30 minutos en 49º. Por lo tanto en tan solo 15 minutos las consecuencias pueden ser fatales.

El golpe de calor es como se denomina a la “hipertermia”. Es un proceso por el que el cuerpo va subiendo de temperatura hasta niveles muy peligrosos en los que puede llegar a producirse un colapso y la muerte. La temperatura se eleva de tal manera que el sistema termoregulador del cuerpo no es suficiente para mantenerlo en niveles razonables.border-collie-667488

Los perros son más sensibles que nosotros a la subida de la temperatura y tienen menos recursos para controlar esta situación. Sólo tienen tres recursos para ello:

  1. El jadeo. De esta manera realizan parte de su transpiración. Hay que tener en cuenta que debido a la evaporación que se produce en el jadeo, el animal pierde mucha cantidad de agua, por lo que si no dispone de suficiente agua puede deshidratarse rápidamente. Debemos tener especial vigilancia en los perros braquicéfalos (los de morro chato como los bulldog), ya que debido a sus características físicas tienen obstruidas las vías respiratorias altas lo que impide la entrada de aire durante el jadeo y no pueden regular bien la temperatura.
  1. Sudoración. A diferencia de nosotros, los perros no tienen glándulas sudoríparas por todo el cuerpo, únicamente las tienen en las almohadillas de las patas.
  1. Colocar zonas de su cuerpo aisladas y de poco pelo como el vientre en contacto con superficies frescas. Todos hemos visto como en esta época pasan más tiempo sobre superficies frescas como los suelos del baño o la cocina.

Los principales factores de riesgo que pueden provocar un golpe de calor en nuestro compañero son: altas temperaturas, humedad ambiental alta, espacio reducido o mal ventilado (balcón, coche,…), poca agua y/o carencia de sombra.

Ciertas características físicas del animal también pueden hacer que el golpe de calor se acelere, como por ejemplo la edad (muy joven o muy mayor), ser braquicéfalo, obesidad, pelaje en mal estado (exceso de nudos), nerviosismo, excesivo ejercicio (cuidado con las excursiones), enfermedades (problemas de corazón,…).

Los síntomas más evidentes son: astenia, temblores musculares, respiración rápida y/o costosa,  aumento de la salivación y alteración del color de las mucosas (encías blancas).

Si observas estos síntomas es importante que el animal sea atendido por un veterinario lo antes posible. ¡Corre!

Entretanto puedes aplicar algunos “primeros auxilios”. No podemos bajarle la temperatura de golpe, pero sí podemos ayudarle a ir bajando su temperatura corporal humedeciendo al perro con agua no demasiado fría, especialmente  el cuello y la cabeza. Podemos pulverizarlo o colocarle paños húmedos, pero nunca cubriremos al perro por completo. Podemos colocarle cubitos de hielo sobre el hocico, las ingles y las axilas. No dejaremos que el perro beba mucha agua ya que puede ser peor el remedio que la enfermedad, corremos un alto riesgo de que se produzca una torsión gástrica.

Pero como siempre, lo mejor es la PREVENCIÓN. Hay que tener precaución los días de calor. Tener siempre a mano agua fresca. Proporcionarle lugares frescos en los que estar. No dejarle realizar ejercicio en las horas de calor. No dejarlo encerrado en lugares donde suba la temperatura de un modo excesivo como por ejemplo dentro del coche.

Así que programar bien vuestras excursiones. Si no vais a poder acceder con el perro, mejor dejarlo en casa y con abundante agua fresca. Si salís con él, que sea a un lugar fresco, con sombras y evitar las horas de mayor calor. Un paseo por el monte a pleno sol también puede tener serias consecuencias.Chillax_Harvey

Hoy en día en el mercado también tenemos algunos «cachivaches» que pueden hacerle la vida más placentera a tu animal ayudando a refrescarle la temper atura corporal. Ya no es raro encontrar colchonetas refrigerantes (que se activan por la presión del peso del propio cuerpo) o collares y chalecos refrescantes. Ven a Katamotz y te ayudamos a elegir el más adecuado para tu compañero.

En cualquier caso, sentido común y precaución para que estos días de calor no se conviertan en un infierno.

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