Flores de Bach, regresando al equilibrio

      Cada vez es más frecuente encontrar profesionales que utilizan reiki, homeopatía o acupuntura aplicadas a las mascotas. Entre todas estas disciplinas, una de las que más fuerza está tomando por su efectividad y su sencillez son las Flores de Bach.

      Las Flores de Bach fueron desarrolladas entre 1926 y 1935 por el Doctor Edward Bach. Éste descubrió cómo las plantas pueden ayudar a tratar no sólo problemas físicos, si no también y aún más importante, emocionales. Elaboró las esencias florales a partir de determinadas flores según su capacidad de actuación a nivel emocional. Poco a poco fue creando todo su sistema hasta llegar a 38 remedios florales. De esta forma se pueden tratar situaciones de desequilibrio físico y emocional como por ejemplo, intolerancia, miedo o ansiedad.bach-flower-therapy-1543107

     Hoy en día, por desgracia, es muy habitual encontrarnos con perros que sufren dolencias físicas cuyo origen en una gran mayoría de los casos se debe a una somatización del desequilibrio emocional que sufren. Desequilibrios que por otra parte nosotros ayudamos a generar. Es por ello que por ejemplo nos encontramos con perros alérgicos cuya dolencia se repite de manera cíclica sin que podamos, aparentemente, hacer nada por evitarlo. Otro caso típico es el del perro hiperactivo con un importante trastorno de ansiedad. En cualquiera de estos casos como en otros muchos, las flores han resultado ser un tratamiento clave para ayudar a reequilibrar al animal y conseguir así que supere sus problemas.

     Las esencias florales constituyen un tratamiento que carece por completo de efectos secundarios o contraindicaciones. Es más, se puede aplicar como complemento en cualquier otro tipo de tratamiento que podamos estar aplicando a nuestro animal tanto físico como conductual. Además cuentan con la ventaja de ser muy fáciles de administrar. En la mayoría de los casos se produce el fenómeno de que en poco tiempo es el propio animal quien solicita tomarlas.bach-flower-therapy-187799

     Un argumento que siempre esgrime la gente que trata de arremeter contra la eficacia de las flores, es que éstas funcionan por el efecto placebo. Aunque existen ya numerosos estudios de doble ciego que han demostrado que las flores funcionan por sí mismas en los humanos, en el caso de los animales es mucho más evidente. Los animales no saben qué y para qué se les está administrando, simplemente reaccionan a sus efectos, y a lo largo de estos años cada vez existen más y más casos documentados en los que las Flores de Bach han resultado ser un magnífico tratamiento en muy diversos problemas físicos, emocionales y conductuales.

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